Plaza de Uncibay en Málaga, el capitán que le dio nombre y las fuentes de bronce de Seguiri
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Escrito por guías oficiales

La plaza de Uncibay es una plaza del centro de Málaga con dos rasgos poco habituales. Su nombre viene del apellido de un capitán vizcaíno del siglo XV, y su mobiliario urbano es un conjunto de fuentes y esculturas de bronce del artista Seguiri, repartido entre la plaza y la calle Granados.
No tiene entrada ni horario, porque es un espacio público, y se ve en poco rato.
El origen del nombre de la plaza de Uncibay
El nombre procede de Fernando de Anunçibay, un capitán vizcaíno al frente de una compañía de peones, es decir, de soldados de infantería. Tras la toma de la ciudad musulmana el 19 de agosto de 1487 empezó la repoblación cristiana, y él estuvo entre los caballeros recompensados con tierras y casas.
Recibió una serie de casas, junto a las del maestresala Sancho de Cabra, que estuvieron en lo que hoy es la plaza. Lo cuenta un estudio de David Cuevas Góngora, de la Universidad de Málaga, publicado en la revista Baetica en 2010, que se apoya en la obra de Bejarano Robles sobre los repartimientos de Málaga.
Cómo se escribe y qué significa el apellido
En los documentos de la época el apellido aparece como Anunçibay, Nunçibay o Unçibay, y de la última forma salió el nombre de la plaza. Hoy el Ayuntamiento escribe Uncibay, sin cedilla. Es un topónimo vizcaíno que, según la tradición que recogió Lope García de Salazar en su obra Bienandanzas e fortunas, escrita entre 1471 y 1476, significa vado o río de cabras.
Qué fue de Fernando de Anunçibay y de su linaje en Málaga
Anunçibay no fue solo un soldado con casa nueva. Según el mismo estudio, fue jurado de Málaga entre 1491 y 1492 y regidor desde 1493, dos cargos del concejo, que era el gobierno municipal de la época. También fue alcaide de la fortaleza de Bezmiliana, una merced que le hicieron los Reyes Católicos en 1496 y que quedó ratificada el 12 de septiembre de 1497. Murió en 1518.
Sus descendientes ocuparon cargos de jurados, regidores y capitanes entre los siglos XV y XVII, y los Anunçibay tuvieron su casa solar en Málaga desde finales del siglo XV hasta la primera mitad del siglo XVII.
El estudio sitúa su sepultura, como hipótesis, en una capilla de la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria. Su autor visitó el templo y no encontró rastro del retablo ni de las obras en piedra que identificaban esa capilla, que tal vez se perdieron en la reforma del edificio a finales del siglo XVII. La tumba no está en la plaza, que solo conserva el apellido.
Qué ver en la plaza de Uncibay, el conjunto escultórico de Seguiri
Lo que se ve hoy es un conjunto de tres grupos de bronce del artista Seguiri (José López García). Se llaman Baño de Diana, Acteón y El Rapto de las Sabinas, y están repartidos entre la plaza y la calle Granados. El proyecto fue de José F. Oyarzábal y Luis Bono.
Baño de Diana, en la esquina de Granados con Beatas
La fuente del Baño de Diana está en el cruce de la calle Granados con la calle Beatas. Es un vaso circular a ras de suelo que parte en dos una especie de menhir de piedra gris. Del lado de la calle Beatas salen cinco surtidores de bronce con forma de cabeza de perro.
En la cara que mira a la calle Granados, la pared se convierte en un fondo rocoso por el que cae una cascada. En ella juegan cinco ninfas que acompañan a la diosa en su baño, y desde la esquina superior derecha las observa el cazador Acteón con uno de sus perros. Según el mito, Acteón sorprendió a la diosa bañándose y ella lo castigó, así que esta escena prepara la del segundo grupo.
Acteón, en plena plaza
El segundo grupo está en la propia plaza, junto a otra fuente pequeña, un vaso circular hundido en el suelo con un surtidor vertical en el centro. La figura de Acteón tiene las formas redondeadas características de Seguiri y recoge el momento en que el cazador huye de sus propios perros, que lo van a devorar por orden de Artemisa, el nombre griego de Diana.
Se entiende mejor con el Baño de Diana en la cabeza, porque las dos fuentes cuentan la misma historia en dos escenas.
El Rapto de las Sabinas
El tercer grupo cambia de tema. El Rapto de las Sabinas representa el episodio legendario en que Rómulo y sus seguidores, casi todos varones, raptaron a las mujeres sabinas durante la fiesta de Neptuno Ecuestre. Querían mantener la población de Roma, después de negociar sin éxito con los pueblos vecinos, entre ellos los sabinos.
El premio de 1991 y la restauración de 2022
El proyecto de Oyarzábal y Bono recibió en 1991 el Premio Málaga de Urbanismo y Espacios Públicos, que les concedió el Colegio de Arquitectos de Málaga.
El Ayuntamiento restauró las tres piezas y el alcalde las visitó el 25 de octubre de 2022. El trabajo lo hizo la empresa Quibla Restaura por 14.252 euros, importe que incluye también el caño de la fuente de la plaza de las Flores. Se limpió el bronce, se eliminaron pintadas del Acteón y de El Rapto de las Sabinas, se repuso la pátina con sulfuro y calor y se protegió todo con ceras.
Un episodio poco habitual marcó la restauración. Una de las ninfas del Baño de Diana, la que aparece en postura de sumergirse en el agua, fue robada en la madrugada del 21 de julio de 2022. La recuperó la Policía Nacional con intervención de la Policía Local, y volvió a su sitio una vez restaurada, con la mano soldada, el bronce perdido repuesto y pernos de acero inoxidable en la base. En el Acteón se reparó además uno de los perros, que tenía rota la base.
Cómo visitar la plaza de Uncibay y cuándo ir
Se ve de pie y en poco rato, lo justo para mirar los tres grupos y recorrer la calle Granados hasta la esquina con Beatas.
Para mirar el bronce con buena luz funciona bien la mañana. Lo habitual es llegar andando desde cualquier punto del centro histórico. Si vienes de fuera de la ciudad, puedes llegar en tren con Renfe o en autobús metropolitano del Consorcio de Transportes Metropolitano del Área de Málaga y seguir andando hasta la plaza.
Qué evitar al visitar la plaza de Uncibay
Ver solo el Acteón de la plaza. El Baño de Diana está en la esquina de Granados con Beatas, y su cascada mira a la calle Granados.
Pasar por alto los surtidores. Hacia la calle Beatas hay cinco cabezas de perro de bronce que enlazan con el mito.
Pensar que el nombre es árabe. Viene del apellido vizcaíno Anunçibay, que en los documentos aparece escrito de varias formas.
Buscar la casa o la tumba de Fernando de Anunçibay. Sus casas estuvieron en este lugar, pero la sepultura se sitúa en la iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, donde el estudio no halló rastro de su capilla.
Confundirla con la plaza de las Flores. La restauración de 2022 incluyó el caño de la fuente de esa otra plaza, pero son sitios distintos.
La plaza de Uncibay en un recorrido por el centro de Málaga
La plaza de Uncibay es una parada corta dentro del centro histórico, no una excursión en sí misma. Encaja como complemento de las visitas principales del casco antiguo, a pie y sin reservar. La plaza de la Constitución y la calle Larios sirven de puntos de referencia para orientarte por el centro.
Si prefieres recorrer el centro con guía oficial, está el free tour por el centro de Málaga. Una mañana por el casco antiguo admite esta parada sin problema, porque no depende de ninguna reserva ni de un horario de apertura.
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