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Pedregalejo y El Palo, cómo recorrer los barrios de pescadores del este de Málaga

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Escrito por guías oficiales

Pedregalejo y El Palo, cómo recorrer los barrios de pescadores del este de Málaga

Pedregalejo y El Palo son los dos antiguos barrios de pescadores del distrito Este de Málaga, uno a continuación del otro, pasados los Baños del Carmen. El nombre de Pedregalejo ya aparece en un mapa de finales del siglo XVIII, y El Palo creció en el XIX con familias de pescadores, los marengos, que es como se llama en Málaga a la gente de mar.

Aquí interesa más el barrio que la arena. Las casitas bajas de primera línea, la barca con arena de los espetos y las jábegas varadas explican cómo vivía esta orilla antes del paseo marítimo.

Dos barrios que vivían de la jábega

Durante generaciones, la vida de esta orilla giró en torno a la jábega, la barca de remo con la que se pescaba cerca de la orilla y cuya red se recogía tirando desde la playa. Según Turismo Costa del Sol, la mueven entre siete y nueve remeros. Hoy ya no se usa para pescar y las jábegas que quedan salen al agua para regatas y paseos.

El Palo pasó de unos 560 vecinos a más de 5.000 a lo largo del XIX, con gente llegada sobre todo de la costa de Granada. El tranvía de 1901 y el tren de vía estrecha de 1908 lo unieron con el centro de la ciudad. Sobre su nombre no hay una explicación cerrada. Se habla de un poste alto junto a la parada del tranvía o del mástil de un barco hundido que servía de referencia a los pescadores.

Pedregalejo tiene otro perfil. Junto a las casas de pescadores, la burguesía malagueña levantó residencias de verano en el siglo XIX y principios del XX. Desde los años noventa el nombre abarca también el vecino Valle de los Galanes, hasta el arroyo Jaboneros, donde empieza El Palo.

Las casitas bajas de la primera línea

La imagen más reconocible de Pedregalejo son las casitas de pescadores a pie de playa, bajas y pegadas unas a otras. De los aproximadamente cien edificios de la primera línea entre los Baños del Carmen y el arroyo Jaboneros, treinta y cuatro son hoy bares o restaurantes, y otra parte se alquila como apartamento turístico.

Siguen siendo bajas porque el planeamiento fija en esa franja una altura de planta baja más una, mientras el resto del barrio creció en altura con el Plan General de 1983. El paseo marítimo y los espigones se construyeron a comienzos de los años ochenta para proteger la estrecha playa que había delante de las casas.

Esos bares ocuparon el sitio de los chiringuitos que antes había sobre la arena, y el barrio sigue siendo conocido por sus restaurantes de pescado. Para elegir sin guiarte por nombres, fíjate en los que tienen la barca con arena delante y al espetero trabajando a la vista.

El espeto de sardinas y la barca con arena

Según Turismo Costa del Sol, en 1882 Miguel Martínez Soler, conocido como Migué el de las sardinas, abrió en la playa de El Palo un bar llamado La Gran Parada y empezó a ensartar sardinas en una caña y a clavarlas en la arena junto al fuego. El 21 de enero de 1885 lo visitó Alfonso XII, durante el viaje oficial por el terremoto de la Axarquía, y Migué pasó a ser conocido como el padre de los espeteros.

La técnica apenas ha cambiado. Las sardinas se ensartan por el lomo en una caña afilada, se salan y se clavan en la arena junto a una hoguera, normalmente de leña de olivo. El pescado se asa a unos veinte o treinta centímetros del fuego, sin tocar la llama, y el espetero mira la dirección del viento para que las sardinas no se quemen.

La barca con arena que se ve delante de los restaurantes es la versión moderna de esa hoguera. Hacia los años setenta los espeteros empezaron a meter la arena dentro de una barca varada, orientada al viento, para asar sin agacharse. La sardina está en su mejor momento en los meses sin erre, de mayo a agosto, según la Academia Gastronómica de Málaga.

El paseo marítimo, de los Astilleros Nereo a El Palo

El paseo de Pedregalejo va de los Astilleros Nereo al arroyo Jaboneros, y al otro lado del arroyo sigue el de El Palo. Los espigones dividen la orilla en calas pequeñas y tranquilas donde descansan barcas y jábegas.

En el extremo oeste, junto al camping de los Baños del Carmen, están los Astilleros Nereo, una carpintería de ribera donde se construyen y reparan jábegas. El edificio actual es de finales de los años cincuenta, y la Junta de Andalucía incoó en 2005 la inscripción de su oficio en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz como Actividad de Interés Etnológico. La jábega, a la que se atribuye origen fenicio, lleva dos ojos pintados en la proa. Hoy compite en la Liga Provincial de Jábegas, que organiza la Asociación del Remo Tradicional con apoyo de la Diputación de Málaga.

Pasado el arroyo empieza El Palo. Cada 16 de julio la Virgen del Carmen sale de la parroquia de Nuestra Señora de las Angustias en una procesión por mar y tierra que recorre las calles y las playas del barrio y cierra sus Fiestas Marineras y Deportivas, con regata de jábegas incluida.

El Morlaco, el pinar sobre una antigua mina de yeso

En la ladera que baja al paseo marítimo Pablo Ruiz Picasso, poco antes de los Baños del Carmen, está el Parque Forestal de El Morlaco, con 161.720 metros cuadrados de pinar. Fue una mina de yeso explotada desde el siglo XVIII hasta el XX, sus galerías sirvieron de refugio en la Guerra Civil y en los años cincuenta se repobló con pino carrasco. Su Mirador Sur se asoma al paseo marítimo, al puerto y a la costa oeste de la ciudad.

La entrada principal está en el camino de la Desviación. Según el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento, abre de 8 a 20 h en invierno y de 8 a 22 h en verano. Son los horarios vigentes a septiembre de 2026, conviene confirmarlos en su web antes de ir.

Cómo llegar en autobús de la EMT y en qué orden recorrerlo

Las líneas 3 y 11 de la EMT recorren la Alameda Principal y el Paseo del Parque, junto a la Plaza de la Marina. Siguen por la avenida Pintor Joaquín Sorolla y por la avenida Juan Sebastián Elcano, la calle principal de Pedregalejo, y terminan en El Palo. De noche, la N1 une la Alameda Principal con El Palo.

El orden que mejor funciona va de oeste a este. Empieza en El Morlaco, baja hacia los Baños del Carmen y entra en el paseo de Pedregalejo por los Astilleros Nereo. Camina con el mar a la derecha hasta el arroyo Jaboneros y sigue por El Palo. Para volver, el 3 y el 11 pasan por la avenida Juan Sebastián Elcano, a pocos minutos del paseo.

Errores típicos al visitar Pedregalejo y El Palo

Coger el 34 para ir a la playa de El Palo. Esa línea sale de la avenida de Andalucía, sube por la parte alta de Pedregalejo y acaba en La Mosca, lejos del paseo de El Palo. Para eso sirven el 3 y el 11.

Ir en otoño de 2026 sin contar con las obras. La reforma del paseo marítimo de Pedregalejo empezó el 6 de octubre de 2025 con un plazo de diez meses, pero este verano el Ayuntamiento aprobó una modificación del proyecto que alarga los trabajos hasta finales de 2026. Puede haber tramos cortados.

Pensar que Pedregalejo y El Palo son lo mismo. Los separa el arroyo Jaboneros. La Gran Parada, donde nació el espeto, estaba en la playa de El Palo, y la procesión del Carmen también es de El Palo.

Pedregalejo y El Palo en una visita a Málaga

El free tour por el centro de Málaga sale de la Plaza de la Marina, junto a la Oficina de Turismo, dura unas dos horas y una de sus paradas es la estatua del Cenachero, obra de Jaime Fernández Pimentel de 1968. El cenachero vendía por las calles el pescado que se sacaba en las playas, cargado en dos cenachos de esparto, y esa Málaga marinera es la que luego se ve en Pedregalejo y El Palo.

El 3 y el 11 paran al lado de la misma plaza, así que encaja dejar el centro para la mañana y los barrios marineros para la tarde. Si prefieres comer en el centro y dejar el pescado para la cena, la ruta de tapas por Málaga sale a mediodía desde la Plaza de la Marina, con tres tapas y tres bebidas en tres paradas.

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